Ruta de tapas por El Tubo · Zaragoza

Disfruta de la mejor ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza

Prepárate para una inmersión total en la cultura gastronómica zaragozana con nuestra propuesta para una ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza. Este laberíntico rincón del Casco Histórico es mucho más que un conjunto de bares; es un viaje a través de la historia, los sabores y el bullicio característico de la capital aragonesa. Desde los clásicos hasta las propuestas más innovadoras, cada rincón de El Tubo esconde una delicia esperando ser descubierta. Te guiaremos para que aproveches al máximo esta experiencia, descubriendo no solo los bocados más exquisitos, sino también el ambiente único que hace de este lugar un referente del tapeo en España.

Itinerario paso a paso

  1. 10:00 — 11:30

    Despertar en la Plaza del Pilar y un café con historia

    Comenzaremos nuestra jornada en el corazón neurálgico de Zaragoza, la imponente Plaza de Nuestra Señora del Pilar. Antes de sumergirnos en la ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza, es fundamental empaparse de la grandiosidad que rodea este espacio. La Plaza del Pilar no es solo una de las plazas peatonales más grandes de Europa, sino también un compendio de la historia y la fe aragonesas. Aquí se alza majestuosa la Basílica del Pilar, un santuario mariano de relevancia internacional, cuya construcción se ha extendido a lo largo de siglos, con estilos arquitectónicos que van desde el barroco hasta el rococó. Su interior alberga frescos de Goya y el venerado Pilar, donde, según la tradición, la Virgen María se apareció al Apóstol Santiago. Frente a la Basílica, encontramos la Seo del Salvador, la catedral de Zaragoza, una joya del mudéjar aragonés, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su mezcla de estilos románico, gótico, mudéjar y barroco narra la rica convivencia de culturas en la ciudad a lo largo de los siglos. Es recomendable dar un paseo tranquilo por la plaza, admirando la Fuente de la Hispanidad, que representa el mapa de Hispanoamérica, y el edificio de la Lonja de Mercaderes, un espléndido ejemplo de arquitectura renacentista civil aragonesa. Este entorno proporciona el contexto perfecto para entender la riqueza cultural que impregna cada rincón de Zaragoza, incluyendo su gastronomía. Después de esta primera toma de contacto cultural, es hora de un buen café para cargar pilas. En los alrededores de la plaza, existen cafeterías tradicionales con décadas de historia, donde el aroma a café recién molido se mezcla con el de la bollería casera. Un buen 'cremaet' (café con leche, licor y canela) o un simple café con leche, acompañado de una 'trenza de Almudévar', un dulce hojaldrado típico de la región, será el inicio perfecto. La costumbre local de tomar un café a media mañana es sagrada, un momento para charlar y planificar el día. Si por alguna razón los establecimientos más céntricos estuvieran muy concurridos, una alternativa excelente es buscar alguna cafetería en las calles adyacentes a la Calle Alfonso I, que suelen ser igualmente auténticas y con un ambiente más tranquilo. Un tip práctico de local: busca las cafeterías donde veas a la gente mayor leyendo el periódico, suelen ser las de mejor café y ambiente más genuino. Recuerdo una vez que, mientras tomaba un café con leche en una de estas cafeterías, un señor mayor me contó la historia de cómo la Plaza del Pilar había cambiado a lo largo de los años, desde sus inicios como un espacio más modesto hasta la grandiosidad actual, un testimonio vivo de la evolución de la ciudad.

  2. 11:30 — 13:00

    Primeros bocados en El Tubo: Croquetas y Ternasco

    Con la energía renovada, nos adentramos en el corazón de nuestra ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza. El Tubo es un entramado de estrechas calles y pasadizos que conforman el epicentro del tapeo en la ciudad. Históricamente, esta zona ha sido un lugar de encuentro y comercio desde la época romana, evolucionando con el tiempo hasta convertirse en lo que es hoy: un vibrante laberinto gastronómico. Sus orígenes se remontan a la época medieval, cuando estas calles eran el hogar de artesanos y pequeños comerciantes. El nombre 'El Tubo' se debe a la peculiar configuración de sus calles, que parecen tubos interconectados, estrechos y a menudo cubiertos, creando un ambiente único y resguardado. Nuestro primer punto de parada será en uno de los bares especializados en croquetas, un clásico imprescindible del tapeo español. En Zaragoza, las croquetas alcanzan un nivel de excelencia, y en El Tubo encontrarás una variedad asombrosa: desde las tradicionales de jamón ibérico hasta las más innovadoras de setas, bacalao o incluso borraja, una verdura típica aragonesa. La clave está en la cremosidad de su bechamel y el crujiente rebozado. Después de disfrutar de unas buenas croquetas, el siguiente paso es probar el ternasco de Aragón, un producto estrella de la gastronomía aragonesa con Denominación Específica. El ternasco es, en esencia, cordero lechal o recental, y se prepara de múltiples maneras en El Tubo: en brochetas, a la brasa, en forma de guiso o incluso en originales hamburguesitas de ternasco. Su carne tierna y sabrosa es una delicia que no puedes perderte. La costumbre local es pedir varias tapas diferentes y compartirlas con los acompañantes, lo que permite probar una mayor variedad de sabores. No te sorprendas si los bares están llenos y tienes que comer de pie, es parte de la experiencia y del ambiente animado de El Tubo. Si el bar de croquetas que tenías en mente está muy concurrido, no te preocupes, hay muchos otros establecimientos en El Tubo que ofrecen croquetas deliciosas. La zona es tan densa en bares que siempre encontrarás una alternativa cercana y de calidad. Un tip práctico: no te limites a las tapas que ves en la barra, pregunta por las 'especialidades de la casa' o las 'tapas del día', a menudo esconden las mayores sorpresas culinarias. Recuerdo una vez que, siguiendo este consejo, descubrí unas croquetas de chipirones en su tinta que me dejaron sin palabras, una verdadera joya oculta en un pequeño rincón de El Tubo.

  3. 13:00 — 14:30

    Sabores del mar y la tierra: Mariscos y Setas

    Continuando con nuestra ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza, es momento de explorar la diversidad de sabores que este enclave gastronómico ofrece. Aunque Zaragoza no tiene mar, la calidad de sus productos marinos en El Tubo es sorprendente, fruto de una excelente red de distribución que trae lo mejor de las costas españolas. Muchos bares se especializan en raciones y tapas de marisco fresco, desde gambas a la plancha hasta calamares a la romana, pasando por mejillones al vapor o berberechos. La frescura del producto es la clave, y el ambiente bullicioso de estos locales, donde el sonido de las conversaciones se mezcla con el tintineo de los vasos y el aroma a mar, es inconfundible. Es una experiencia sensorial completa. Después del marisco, nos dirigiremos a probar una de las especialidades más apreciadas de la temporada: las setas. Zaragoza, y Aragón en general, tienen una gran tradición micológica. Dependiendo de la época del año, podrás encontrar una variedad impresionante de setas a la plancha, salteadas con ajo y perejil, o en revueltos. Los champiñones y las setas de cardo son los más comunes, pero si tienes suerte, podrás probar otras variedades más exclusivas. La sencillez de su preparación permite apreciar plenamente el sabor terroso y delicado de estos hongos. La costumbre local, especialmente en estos bares de más afluencia, es pedir las tapas en la barra y consumirlas allí mismo, apoyado en la barra o en alguna de las mesas altas. Es un ambiente muy dinámico y social, donde es fácil entablar conversación con otros ‘tapeadores’. Si el bar de mariscos está a tope, una excelente alternativa es buscar un establecimiento que ofrezca tapas de pescado frito, como los boquerones o las sardinas, igualmente deliciosos y frescos. Un tip práctico: no te olvides de pedir un buen vino de la Tierra de Aragón para acompañar estas delicias, ya sea un blanco joven o un tinto ligero, complementará perfectamente los sabores. Recuerdo una vez que, en un pequeño bar de El Tubo, pedí unas gambas a la plancha y el camarero, al ver mi interés, me explicó con pasión el origen de las gambas y cómo las preparaban, un ejemplo de la cercanía y el trato personal que se encuentra en estos lugares.

  4. 14:30 — 16:00

    Comida principal: Un clásico de la cocina aragonesa

    Después de varias tapas, es hora de sentarse y disfrutar de una comida más sustanciosa, sin abandonar el espíritu de la cocina aragonesa. Aunque nuestra ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza se centra en los pequeños bocados, la zona y sus alrededores ofrecen excelentes opciones para una comida completa. Podemos optar por un restaurante tradicional en las inmediaciones de El Tubo, que mantenga la esencia de la gastronomía local. Aquí, el plato estrella suele ser el ternasco asado, preparado al estilo tradicional aragonés, con patatas a lo pobre y un toque de romero. La carne, tierna y jugosa, se deshace en la boca, y es un verdadero festín para el paladar. Otra opción muy popular es el pollo al chilindrón, un guiso de pollo con tomate, pimientos y jamón serrano, que representa a la perfección la cocina casera aragonesa, con sus sabores intensos y reconfortantes. Para aquellos que prefieran algo más ligero, pero igualmente representativo, las borrajas con patatas o las judías verdes con jamón son excelentes opciones de verduras de la huerta aragonesa, cocinadas con maestría para resaltar su sabor natural. La costumbre local en la comida es tomarse un tiempo para disfrutar, sin prisas, acompañado de una buena botella de vino de la Denominación de Origen Cariñena o Campo de Borja, dos de las más prestigiosas de Aragón. El ambiente en estos restaurantes suele ser más relajado que en los bares de tapas, permitiendo una conversación más pausada y un disfrute más contemplativo de la comida. Si el restaurante que tenías en mente está lleno, una alternativa fantástica es buscar un 'menú del día' en los establecimientos de los alrededores. Muchos ofrecen menús a precios razonables con platos tradicionales aragoneses. Un tip práctico: no te olvides de pedir el pan de hogaza, un pan rústico y consistente que es perfecto para mojar en las salsas y caldos de los guisos. Recuerdo una vez que, en un restaurante cercano a El Tubo, probé unas migas aragonesas con uva y huevo frito que me transportaron directamente a la cocina de mi abuela, un plato sencillo pero lleno de sabor y tradición.

  5. 16:00 — 17:30

    Paseo post-comida y dulce final en el Casco Viejo

    Después de una comida contundente, un paseo tranquilo es la mejor manera de digerir y continuar explorando los encantos del Casco Viejo de Zaragoza, más allá de la bulliciosa ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza. La zona es un laberinto de calles estrechas y plazas con historia, perfectas para un recorrido relajado. Podemos dirigirnos hacia la Plaza de San Felipe, donde se encuentra la Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor, con su imponente torre barroca, y el Museo Pablo Gargallo, dedicado al escultor aragonés. La plaza es un remanso de paz, ideal para observar la vida zaragozana. Otro punto de interés cercano es el Mercado Central, un edificio modernista de principios del siglo XX, que, aunque no esté en su horario de mayor actividad comercial por la tarde, merece la pena admirar su arquitectura de hierro y cristal desde el exterior. Representa un punto clave en la vida diaria de la ciudad, donde se encuentran los productos frescos que luego darán vida a las tapas y platos que hemos degustado. Para poner el broche dulce a nuestra comida, es tradición buscar una pastelería tradicional. Zaragoza es famosa por sus dulces. No puedes irte sin probar las 'adoquines del Pilar', unos caramelos duros gigantes con la imagen de la Basílica, o las 'frutas de Aragón', frutas confitadas cubiertas de chocolate, una verdadera delicia. También son muy populares los 'ladrillos de Zaragoza', un bizcocho con crema y chocolate que evoca la arquitectura mudéjar. La costumbre local es tomar un café o una infusión con el dulce, un momento de calma y disfrute después de la comida. Si la pastelería que tenías en mente está cerrada por la tarde (algunas cierran a primera hora de la tarde), una alternativa excelente es buscar una heladería artesanal, especialmente si es verano. En Zaragoza hay heladerías con sabores muy originales, incluso algunos inspirados en productos locales. Un tip práctico: busca los pequeños hornos de barrio, a menudo esconden los dulces más auténticos y caseros, hechos con recetas de antaño. Recuerdo una tarde, después de una comida, probé unas 'tortas de alma' en una pequeña panadería, un dulce sencillo pero con un sabor que me transportó a la infancia, una verdadera joya de la repostería aragonesa.

  6. 17:30 — 19:00

    Cultura y compras: El Puente de Piedra y tiendas de artesanía

    Con la tarde avanzada, es un buen momento para combinar un poco de cultura con la posibilidad de encontrar algún recuerdo, sin alejarnos demasiado del área donde hemos disfrutado de la ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza. Nos dirigiremos hacia el Puente de Piedra, uno de los símbolos más emblemáticos de la ciudad. Este puente, con sus cuatro leones de piedra que lo custodian, ofrece unas vistas espectaculares de la Basílica del Pilar, especialmente al atardecer, cuando la luz dorada baña sus cúpulas. Su construcción se remonta al siglo XV, y ha sido testigo de innumerables acontecimientos históricos de Zaragoza, siendo un punto vital de conexión sobre el río Ebro. Es un lugar perfecto para tomar fotografías y simplemente disfrutar del paisaje fluvial. Cruza el puente y admira la Basílica desde la otra orilla, la perspectiva es completamente diferente y te permitirá apreciar su magnitud. Después de este paseo cultural, podemos dedicar un tiempo a buscar tiendas de artesanía local. Aunque El Tubo es principalmente gastronómico, en sus alrededores y en las calles del Casco Viejo se pueden encontrar pequeños comercios que venden productos típicos aragoneses. Desde cerámica de Muel, con sus característicos colores y diseños, hasta objetos de esparto, pasando por productos agroalimentarios como el aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón, azafrán o los famosos vinos de la región. Es una excelente oportunidad para llevarte un pedacito de Zaragoza a casa. La costumbre local es apoyar el comercio de proximidad, buscando productos hechos a mano o de pequeños productores. Si las tiendas de artesanía no te llaman la atención, una alternativa interesante es visitar alguna de las librerías antiguas que se encuentran en el Casco Viejo. Algunas de ellas son verdaderos tesoros con volúmenes de segunda mano y ediciones raras, ideales para los amantes de la lectura. Un tip práctico: pregunta a los dependientes por la historia de los productos o por los artesanos locales, a menudo tienen historias fascinantes que compartir. Recuerdo una vez que, en una pequeña tienda cerca del Puente de Piedra, encontré una vasija de cerámica hecha por un artesano de Muel. El dueño de la tienda me contó la historia de la familia de ceramistas, haciendo que el objeto tuviera un valor mucho mayor para mí.

  7. 19:00 — 21:00

    Pre-cena en El Tubo: Vermut y Gildas

    A medida que el sol comienza a caer, El Tubo vuelve a cobrar vida, preparándose para la noche. Es el momento perfecto para regresar a este vibrante barrio y disfrutar de un 'pre-cena' al más puro estilo zaragozano, continuando nuestra ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza. La tradición del vermut es muy arraigada en España, y en Zaragoza no es una excepción. Muchos bares de El Tubo se especializan en vermuts de grifo, servidos fríos y acompañados de una rodaja de naranja y una aceituna. Es una bebida refrescante y aromática que abre el apetito y es el preludio perfecto para la cena. El ambiente en El Tubo a esta hora es eléctrico, con la gente saliendo del trabajo o reuniéndose con amigos, creando un bullicio contagioso y alegre. Junto al vermut, la 'gilda' es una tapa imprescindible. Esta brocheta, compuesta por una aceituna, un pepinillo y una anchoa, es un clásico de los aperitivos españoles. Su combinación de sabores salados, ácidos y un toque picante es el acompañamiento ideal para el vermut, despertando las papilas gustativas. Algunos bares ofrecen variaciones de la gilda, añadiendo pimiento o cebolleta, lo que permite experimentar con diferentes matices. La costumbre local es disfrutar de este momento de socialización y aperitivo de pie en la barra, charlando con el camarero o con otros clientes. Es un momento de transición entre el día y la noche, donde se relajan las tensiones y se disfruta de la compañía. Si el bar de vermuts que tenías en mente está muy lleno, no te preocupes, hay muchos otros establecimientos en El Tubo que ofrecen vermut de calidad y gildas, solo tienes que explorar un poco. Un tip práctico: no te limites al vermut rojo, algunos bares ofrecen vermuts blancos o incluso vermuts de autor que vale la pena probar. Recuerdo una tarde, mientras disfrutaba de un vermut y unas gildas en un bar de El Tubo, observé cómo un grupo de amigos se reencontraba después de la jornada laboral, compartiendo risas y anécdotas, un reflejo de la vida social tan arraigada en este barrio.

  8. 21:00 — 23:00

    Cena y despedida: Más tapas o raciones en El Tubo

    Para culminar nuestra ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza, es momento de la cena. Aunque ya hemos probado muchas delicias, El Tubo tiene la capacidad de seguir sorprendiendo con nuevas propuestas. Podemos optar por continuar con el formato de tapas, probando aquellos bares que no tuvimos tiempo de visitar antes, o elegir un establecimiento que ofrezca raciones más generosas para compartir. En esta última ronda, es un buen momento para buscar especialidades que aún no hayamos probado. Por ejemplo, algunos bares se especializan en huevos rotos con diferentes acompañamientos (jamón, setas, trufa), otros en tostas variadas con ingredientes de la tierra, o incluso en embutidos ibéricos de alta calidad. La diversidad es tal que cada bar es un mundo por descubrir. La clave está en dejarse llevar por el ambiente y los aromas que emanan de cada local. La noche en El Tubo es especialmente vibrante, con las calles llenas de gente, la música de fondo y el constante ir y venir entre bares. Es un ambiente festivo y acogedor que invita a disfrutar hasta el último momento. La costumbre local es cenar un poco más tarde que en otras partes de Europa, y en El Tubo, la cena puede extenderse hasta bien entrada la noche, especialmente los fines de semana. Si prefieres una cena más tranquila, hay algunos bares en El Tubo que disponen de pequeñas zonas de comedor donde se puede cenar sentado y con un poco más de calma, sin perder la esencia del barrio. Si el bullicio de El Tubo ya es demasiado, una alternativa es buscar un restaurante en las calles adyacentes al Casco Viejo, donde la oferta es igualmente variada pero el ambiente puede ser más relajado. Un tip práctico: al final de la noche, no te olvides de probar un 'chupito' de algún licor local, como el licor de hierbas o el pacharán casero, para cerrar la velada. Recuerdo una noche en El Tubo, ya casi al final de mi ruta, entré en un bar que ofrecía unas tostas de foie con cebolla caramelizada que eran una auténtica maravilla, un broche de oro inesperado para una jornada gastronómica inolvidable.

  9. 23:00 en adelante

    Copa y ambiente nocturno en el Casco Viejo

    Para aquellos que deseen prolongar la noche y disfrutar del ambiente zaragozano, el Casco Viejo, y en particular las zonas aledañas a El Tubo, ofrecen una amplia variedad de opciones para tomar una copa. Después de una intensa ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza, es el momento de relajarse y disfrutar de la vida nocturna de la ciudad. Hay numerosos pubs y bares de copas que abren hasta altas horas de la madrugada, con estilos musicales para todos los gustos, desde locales con música más comercial hasta otros con un ambiente más alternativo o con música en vivo. La Plaza de San Pedro Nolasco, por ejemplo, y las calles que la rodean, se transforman en un punto de encuentro para tomar copas, con terrazas que invitan a la charla y al disfrute del clima. También la zona de la Magdalena, un poco más alejada pero accesible, ofrece un ambiente más bohemio y alternativo, con bares con encanto y propuestas culturales. La costumbre local es ir de un bar a otro, lo que se conoce como 'ir de copas', disfrutando de diferentes ambientes y socializando con amigos. No es raro encontrarse con música en vivo o sesiones de DJ en algunos de estos locales, lo que añade un extra a la experiencia nocturna. Si el ambiente de pubs no es lo tuyo, una alternativa más tranquila es buscar algún bar de vinos donde poder degustar caldos de la región en un ambiente más relajado, acompañado de alguna tabla de quesos o embutidos. Algunos de estos locales ofrecen catas guiadas o una amplia selección de vinos por copas. Un tip práctico: pregunta a los locales por los sitios de moda o por aquellos que ofrecen espectáculos en vivo, a menudo te sorprenderán con recomendaciones que no aparecen en las guías turísticas. Recuerdo una noche, después de cenar en El Tubo, un amigo me llevó a un pequeño bar en el Casco Viejo donde había una sesión de flamenco en vivo. Fue una experiencia mágica, el broche perfecto para un día lleno de sabores y emociones en Zaragoza, demostrando que la ciudad tiene mucho que ofrecer más allá de su gastronomía.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor hora para empezar una ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza?

La mejor hora para iniciar una ruta de tapas por El Tubo en Zaragoza es a partir de las 12:30 del mediodía o de las 19:30 de la tarde. En estos rangos horarios, los bares están en pleno funcionamiento, ofreciendo sus mejores tapas y el ambiente comienza a ser vibrante y animado, característico de este emblemático barrio. Evita las horas centrales del almuerzo para evitar aglomeraciones si buscas una experiencia más tranquila.

¿Es El Tubo apto para ir con niños?

Sí, El Tubo es apto para ir con niños, especialmente durante el día y a primera hora de la tarde. Muchos bares ofrecen opciones de tapas que gustan a los más pequeños, como croquetas o patatas. Sin embargo, ten en cuenta que las calles son estrechas y los bares pueden estar muy concurridos, lo que puede ser un desafío con carritos de bebé. Por la noche, el ambiente se vuelve más adulto.

¿Qué tipo de tapas puedo encontrar en El Tubo?

En El Tubo puedes encontrar una amplísima variedad de tapas. Desde clásicos aragoneses como el ternasco (cordero) en diferentes preparaciones, borrajas o migas, hasta especialidades como croquetas de mil sabores, setas a la plancha, mariscos frescos, tostas gourmet y pinchos innovadores. Cada bar tiene su especialidad, por lo que la diversidad está garantizada para satisfacer todos los paladares.

¿Hay opciones vegetarianas o veganas en El Tubo?

Aunque la gastronomía aragonesa es tradicionalmente rica en carne, El Tubo ha evolucionado para incluir opciones vegetarianas y veganas. Puedes encontrar tapas de verduras de la huerta como borrajas o alcachofas, champiñones a la plancha, patatas bravas o ensaladas. Es recomendable preguntar en cada bar, ya que muchos están adaptando sus ofertas para satisfacer estas preferencias dietéticas. La oferta es cada vez más amplia.

¿Es necesario reservar en los bares de El Tubo?

Generalmente, no es necesario reservar en los bares de tapas de El Tubo, ya que la mayoría funcionan con el concepto de barra y consumo de pie. Sin embargo, si planeas cenar en un restaurante más formal en las inmediaciones o en un bar que ofrezca mesas para sentarse, especialmente durante el fin de semana, es aconsejable reservar con antelación para asegurar tu sitio y evitar esperas innecesarias.

¿Cómo puedo llegar a El Tubo desde la Plaza del Pilar?

Llegar a El Tubo desde la Plaza del Pilar es muy sencillo, ya que se encuentran a escasos metros. Solo tienes que dirigirte hacia la Calle Alfonso I, una de las principales arterias peatonales que salen de la plaza, y girar por alguna de las calles transversales como la Calle Estébanes, la Calle Mártires o la Calle Cinegio. El Tubo es un entramado de estas calles estrechas, por lo que te sumergirás en él rápidamente.

¿Quieres un plan a tu medida en Zaragoza?

La IA de Planining lo monta en segundos: tú dices ciudad, compañía, presupuesto y hora, y nosotros lo ordenamos.

Crear plan con IA — gratis y sin registro