Paseo o barca por el Guadalquivir
📍 RíoEl río que hizo grande a Sevilla: un paseo por sus orillas junto a la Torre del Oro, un crucero turístico o, si te animas, kayak. La mejor forma de ver la ciudad desde otro ángulo.
🌤️ Aire libreHoy es miércoles 10 de junio y en Sevilla tenemos 🌤️ mayormente despejado, 23° ahora mismo (la máxima llegará a 35°). Aprieta el calor: mejor sombra y museo al mediodía, y dejar la calle para el atardecer y la noche.
Sevilla es pura luz. El Real Alcázar y sus jardines, la Giralda asomando por encima de los tejados, la monumental Plaza de España, los callejones de Santa Cruz y el alma flamenca de Triana hacen de la capital andaluza una de las ciudades más bonitas de Europa. Y todo se vive en la calle, entre naranjos, terrazas y tapas.
En esta página te decimos qué hacer hoy en Sevilla según la hora que sea, el tiempo que haga y la época del año. Arriba tienes lo que mejor encaja con el día de hoy; debajo, una guía completa por temas: planes gratis, qué hacer si aprieta el calor o llueve, dónde tapear, los mejores miradores, qué hay para ir con niños o en pareja y qué se cuece esta temporada. Y si quieres, la IA de Planining te monta el día entero gratis.
Lo mejor de Sevilla es que el centro monumental se recorre andando y siempre acabas en una terraza con una caña y una tapa. Hemos ordenado la ciudad por situaciones reales —tienes tres horas, vas con niños, aprieta el sol, buscas flamenco— para que no pierdas ni un minuto. Todo lo que verás son sitios de verdad, no listas genéricas.
Ordenado según la hora y el tiempo que hace hoy.
El río que hizo grande a Sevilla: un paseo por sus orillas junto a la Torre del Oro, un crucero turístico o, si te animas, kayak. La mejor forma de ver la ciudad desde otro ángulo.
🌤️ Aire libreEl Metropol Parasol, la mayor estructura de madera del mundo, tiene una pasarela en lo alto con vistas de 360° del casco antiguo. Sube al atardecer para ver Sevilla teñirse de naranja.
🌤️ Aire libreEl parque de atracciones temático de los descubrimientos, con su zona de agua Agua Mágica para combatir el calor del verano. Plan de día completo para familias y grupos.
🌤️ Aire libreEl bulevar más animado y alternativo de Sevilla, lleno de terrazas, bares de copas y ambiente hasta la madrugada. La zona moderna para salir, sobre todo en las noches de verano.
🌤️ Aire libreLa plaza más espectacular de Sevilla, con su canal para remar, los bancos de azulejos de las provincias y su media luna de ladrillo. Al lado, el frondoso Parque de María Luisa para pasear a la sombra. Entrada libre.
🌤️ Aire libre🆓 GratisEl barrio del flamenco y la cerámica al otro lado del río: la calle Betis con sus vistas, el Mercado de Triana, las tabernas y el puente de Isabel II. Cruza al atardecer para ver la Torre del Oro reflejada en el agua.
🌤️ Aire libre🆓 GratisEl palacio real en uso más antiguo de Europa, escenario de Juego de Tronos. Sus jardines de naranjos, fuentes y pavos reales son un oasis. Reserva online y ve temprano para esquivar el calor y las colas.
🌤️ Aire libreSobre los restos del castillo de la Inquisición, un mercado con puestos y barras donde comer pescaíto, jamón y tapas. A cubierto, bullicioso y muy trianero.
🏠 Interior🆓 GratisJunto a la Catedral y el Alcázar, el edificio que custodia la memoria documental de la conquista de América, Patrimonio de la Humanidad. La entrada es gratuita y casi siempre hay alguna exposición que ver.
🏠 Interior🆓 GratisSevilla regala algunos de sus mayores tesoros sin cobrar entrada. La Plaza de España, el Parque de María Luisa, los callejones de Santa Cruz, el paseo por el Guadalquivir y Triana no cuestan nada, y son precisamente lo más bonito de la ciudad. Además, el Museo de Bellas Artes es gratis para residentes en la UE y la Catedral y el Alcázar tienen franjas gratuitas concretas a la semana. Un día redondo por la Sevilla monumental puede salir prácticamente a coste cero.
La plaza más espectacular de Sevilla, con su canal para remar, los bancos de azulejos de las provincias y su media luna de ladrillo. Al lado, el frondoso Parque de María Luisa para pasear a la sombra. Entrada libre.
La antigua judería: un laberinto de callejones encalados, patios con naranjos, plazas escondidas y rincones con encanto a la sombra de la Giralda. El paseo más bonito de la ciudad, y gratis.
El barrio del flamenco y la cerámica al otro lado del río: la calle Betis con sus vistas, el Mercado de Triana, las tabernas y el puente de Isabel II. Cruza al atardecer para ver la Torre del Oro reflejada en el agua.
Sobre los restos del castillo de la Inquisición, un mercado con puestos y barras donde comer pescaíto, jamón y tapas. A cubierto, bullicioso y muy trianero.
Junto a la Catedral y el Alcázar, el edificio que custodia la memoria documental de la conquista de América, Patrimonio de la Humanidad. La entrada es gratuita y casi siempre hay alguna exposición que ver.
Cuando llueve —o cuando aprieta demasiado el sol—, Sevilla tiene refugios magníficos: el Real Alcázar, la Catedral con la Giralda, la Casa de Pilatos, el Museo de Bellas Artes o un tapeo a cubierto en el Mercado de Triana. Y de noche, un tablao de flamenco. Estos son los mejores planes de Sevilla para un día de lluvia o de mucho calor.
Salones mudéjares, artesonados, azulejos y el Patio de las Doncellas: una joya que mezcla lo árabe, lo gótico y lo renacentista. Imprescindible llueva, haga sol o apriete el calor.
La mayor catedral gótica del mundo, con la tumba de Colón, y su campanario, la Giralda, antiguo alminar almohade. Se sube por rampas (sin escaleras) hasta la mejor vista del centro.
El palacio andaluz por excelencia: patios con azulejos, columnas romanas y jardines, mezcla de mudéjar y renacimiento. Mucho más tranquilo que el Alcázar y precioso.
La segunda pinacoteca de España, con Murillo, Zurbarán y Valdés Leal en un antiguo convento precioso. Gratis para residentes en la UE y un planazo de lluvia.
Sobre los restos del castillo de la Inquisición, un mercado con puestos y barras donde comer pescaíto, jamón y tapas. A cubierto, bullicioso y muy trianero.
Sevilla es la cuna del flamenco: los tablaos de Triana y Santa Cruz ofrecen cante, toque y baile en vivo cada noche, a un palmo de la mesa. Una experiencia que pone los pelos de punta.
Con buen tiempo —que en Sevilla es casi siempre— la ciudad se vive fuera. Es el día para la Plaza de España, los jardines del Alcázar, un paseo por Triana y el río o subir a Las Setas al atardecer. Eso sí: en verano, calle de mañana y de noche, y sombra al mediodía.
La plaza más espectacular de Sevilla, con su canal para remar, los bancos de azulejos de las provincias y su media luna de ladrillo. Al lado, el frondoso Parque de María Luisa para pasear a la sombra. Entrada libre.
La antigua judería: un laberinto de callejones encalados, patios con naranjos, plazas escondidas y rincones con encanto a la sombra de la Giralda. El paseo más bonito de la ciudad, y gratis.
El barrio del flamenco y la cerámica al otro lado del río: la calle Betis con sus vistas, el Mercado de Triana, las tabernas y el puente de Isabel II. Cruza al atardecer para ver la Torre del Oro reflejada en el agua.
El río que hizo grande a Sevilla: un paseo por sus orillas junto a la Torre del Oro, un crucero turístico o, si te animas, kayak. La mejor forma de ver la ciudad desde otro ángulo.
El palacio real en uso más antiguo de Europa, escenario de Juego de Tronos. Sus jardines de naranjos, fuentes y pavos reales son un oasis. Reserva online y ve temprano para esquivar el calor y las colas.
El Metropol Parasol, la mayor estructura de madera del mundo, tiene una pasarela en lo alto con vistas de 360° del casco antiguo. Sube al atardecer para ver Sevilla teñirse de naranja.
La noche sevillana huele a azahar y suena a flamenco. Empieza con el atardecer desde Las Setas o la calle Betis, sigue con una ruta de tapas por Santa Cruz o la Alfalfa y remata con un tablao de flamenco o copas por la Alameda de Hércules. En verano, la vida se traslada entera a la noche.
Sevilla es la cuna del flamenco: los tablaos de Triana y Santa Cruz ofrecen cante, toque y baile en vivo cada noche, a un palmo de la mesa. Una experiencia que pone los pelos de punta.
Sevilla es la capital de la tapa: de bar en bar por Santa Cruz, la Alfalfa o la calle Mateos Gago, probando jamón, espinacas con garbanzos, salmorejo y montaditos con una caña o un fino bien frío.
El Metropol Parasol, la mayor estructura de madera del mundo, tiene una pasarela en lo alto con vistas de 360° del casco antiguo. Sube al atardecer para ver Sevilla teñirse de naranja.
El bulevar más animado y alternativo de Sevilla, lleno de terrazas, bares de copas y ambiente hasta la madrugada. La zona moderna para salir, sobre todo en las noches de verano.
Pocas ciudades son tan románticas como Sevilla: un paseo en barca por la Plaza de España, perderse por Santa Cruz, el atardecer desde la calle Betis con la Torre del Oro de fondo y una cena de tapas rematada con flamenco. El azahar en primavera hace el resto.
La plaza más espectacular de Sevilla, con su canal para remar, los bancos de azulejos de las provincias y su media luna de ladrillo. Al lado, el frondoso Parque de María Luisa para pasear a la sombra. Entrada libre.
La antigua judería: un laberinto de callejones encalados, patios con naranjos, plazas escondidas y rincones con encanto a la sombra de la Giralda. El paseo más bonito de la ciudad, y gratis.
El río que hizo grande a Sevilla: un paseo por sus orillas junto a la Torre del Oro, un crucero turístico o, si te animas, kayak. La mejor forma de ver la ciudad desde otro ángulo.
El palacio real en uso más antiguo de Europa, escenario de Juego de Tronos. Sus jardines de naranjos, fuentes y pavos reales son un oasis. Reserva online y ve temprano para esquivar el calor y las colas.
Salones mudéjares, artesonados, azulejos y el Patio de las Doncellas: una joya que mezcla lo árabe, lo gótico y lo renacentista. Imprescindible llueva, haga sol o apriete el calor.
El palacio andaluz por excelencia: patios con azulejos, columnas romanas y jardines, mezcla de mudéjar y renacimiento. Mucho más tranquilo que el Alcázar y precioso.
Con niños, Sevilla tiene planes para todos: remar en la Plaza de España, subir a la Giralda por sus rampas, el parque de atracciones Isla Mágica con su zona de agua, el Acuario o un paseo en barco por el río. El Parque de María Luisa, con sus palomas y fuentes, es un clásico familiar.
La plaza más espectacular de Sevilla, con su canal para remar, los bancos de azulejos de las provincias y su media luna de ladrillo. Al lado, el frondoso Parque de María Luisa para pasear a la sombra. Entrada libre.
El río que hizo grande a Sevilla: un paseo por sus orillas junto a la Torre del Oro, un crucero turístico o, si te animas, kayak. La mejor forma de ver la ciudad desde otro ángulo.
El palacio real en uso más antiguo de Europa, escenario de Juego de Tronos. Sus jardines de naranjos, fuentes y pavos reales son un oasis. Reserva online y ve temprano para esquivar el calor y las colas.
La mayor catedral gótica del mundo, con la tumba de Colón, y su campanario, la Giralda, antiguo alminar almohade. Se sube por rampas (sin escaleras) hasta la mejor vista del centro.
El parque de atracciones temático de los descubrimientos, con su zona de agua Agua Mágica para combatir el calor del verano. Plan de día completo para familias y grupos.
Sevilla es la capital de la tapa: aquí se inventó la forma de comer de pie, de bar en bar. Estas son las zonas y los platos que no fallan:
Para probar sí o sí: Pescaíto frito · Espinacas con garbanzos · Salmorejo · Serranito · Jamón ibérico · Cola de toro · Una manzanilla o fino bien frío.
Sevilla concentra uno de los conjuntos monumentales más impresionantes de España, con tres joyas declaradas Patrimonio de la Humanidad casi pegadas: la Catedral —la mayor gótica del mundo, con la Giralda y la tumba de Colón—, el Real Alcázar —el palacio real en uso más antiguo de Europa, mezcla deslumbrante de lo mudéjar, lo gótico y lo renacentista— y el Archivo de Indias, que guarda la memoria documental de América. A ello se suman el legado de Murillo y Zurbarán en el Museo de Bellas Artes (segunda pinacoteca del país), los palacios como la Casa de Pilatos y, sobre todo, el flamenco, que nació en estos barrios y se respira en cada tablao. Si solo ves una cosa, que sea el Alcázar.
Se sube por rampas hasta lo alto del antiguo alminar: la mejor vista del centro histórico.
Pasarela de 360° sobre la mayor estructura de madera del mundo, espectacular al atardecer.
La torre almohade junto al río, con un pequeño museo naval y vistas del Guadalquivir.
La orilla de Triana, con la postal clásica de la Torre del Oro y la Giralda reflejadas en el agua.
Terrazas de hotel con vistas de la Giralda, ideales para una copa al caer la tarde.
El centro monumental de Sevilla se ve a pie: del Alcázar a la Catedral, Santa Cruz, Las Setas o el río hay solo unos minutos andando. Un tranvía corto une la zona de la Catedral con San Bernardo, y la ciudad es muy llana.
Para distancias mayores o para cruzar a Triana y la Cartuja, Sevici (bici pública) es comodísimo por lo plano que es todo. En verano, organiza el día para esquivar el calor del mediodía y reserva online el Alcázar y la Catedral, donde se forman colas largas.
La mejor época para Sevilla es la primavera, sobre todo de marzo a mayo: temperaturas perfectas, los naranjos en flor perfumando la ciudad y las dos grandes fiestas, la Semana Santa y la Feria de Abril. El otoño (octubre y noviembre) también es ideal. El verano es extremo —se superan con facilidad los 40°—, así que toca madrugar, buscar sombra al mediodía y vivir de noche. El invierno es suave y soleado, perfecto para ver los monumentos sin colas ni calor. En esta página verás lo que mejor encaja con el día exacto en el que estás.
La primavera es EL momento de Sevilla. Primero la Semana Santa (marzo o abril), la más famosa de España, con sus pasos, costaleros, saetas y nazarenos llenando las noches. Dos semanas después, la Feria de Abril: casetas, sevillanas, trajes de flamenca, caballos, rebujito y farolillos durante una semana entera. Entre medias, las Cruces de Mayo y el azahar en flor.
El verano sevillano es de calor extremo (más de 40° habituales), así que la vida se traslada a la noche: terrazas, copas por la Alameda, conciertos al aire libre y la Velá de Santa Ana en Triana (finales de julio). De día, sombra, museos y la zona de agua de Isla Mágica.
El otoño devuelve las temperaturas agradables y, en los años pares, la Bienal de Flamenco, la gran cita mundial del arte jondo, con espectáculos por toda la ciudad. Buena época para tapeo y monumentos sin agobios.
El invierno es suave y soleado, ideal para ver los monumentos sin colas ni calor. Llegan la Navidad con sus belenes y luces, el ambiente del Alcázar engalanado y la Cabalgata de Reyes. Sevilla en enero, con cielo azul y 18°, es un planazo.
| Perfil | Plan recomendado | Coste |
|---|---|---|
| Gratis total | Plaza de España + Parque de María Luisa + Santa Cruz + paseo por Triana y el río | 0 € |
| Económico | Las Setas al atardecer + tapeo en el Mercado de Triana + cruzar el río | < 15 € |
| En pareja | Jardines del Alcázar + tapas por Santa Cruz + tablao de flamenco | 40-70 € |
| Premium | Real Alcázar + comida con vistas + flamenco + copa en azotea | 90 € + |
Hoy, miércoles 10 de junio, en Sevilla hay mayormente despejado con 23° en este momento y una máxima prevista de 35° (mínima de 19°). Aprieta el calor: mejor sombra y museo al mediodía, y dejar la calle para el atardecer y la noche.
Visitar la Plaza de España, pasear por el Parque de María Luisa, perderte por Santa Cruz, cruzar a Triana y caminar junto al Guadalquivir: lo más bonito de la ciudad no cuesta nada. Además, el Museo de Bellas Artes es gratis para residentes en la UE y la Catedral y el Alcázar tienen franjas gratuitas semanales.
Tira de interiores espectaculares: el Real Alcázar, la Catedral y la Giralda, la Casa de Pilatos, el Museo de Bellas Artes o un tapeo a cubierto en el Mercado de Triana. De noche, un tablao de flamenco. Valen igual para la lluvia que para escapar del calor.
Remar en la Plaza de España, perderse por Santa Cruz, el atardecer desde la calle Betis o Las Setas y una cena de tapas rematada con flamenco. La IA de Planining te monta el plan según la hora y tu presupuesto.
Remar en la Plaza de España, subir a la Giralda por sus rampas, el parque de atracciones Isla Mágica con su zona de agua, el Acuario o un paseo en barco por el río. El Parque de María Luisa, con palomas y fuentes, es un clásico.
El atardecer desde Las Setas, una ruta de tapas por Santa Cruz o la Alfalfa, un tablao de flamenco y copas por la Alameda de Hércules. En verano, la noche es el mejor momento del día.
En Santa Cruz y la Alfalfa para el tapeo clásico, en Triana para el pescaíto frito y la cocina marinera, y en la Alameda para lo más moderno. No te pierdas las espinacas con garbanzos, el salmorejo y el jamón con un fino bien frío.
Las Setas (Metropol Parasol) ofrecen una pasarela de 360°; la calle Betis en Triana regala la postal de la Torre del Oro y la Giralda reflejadas en el río; y muchas azoteas del centro tienen vistas de la Giralda.
Es muy recomendable comprar la entrada online con día y hora, sobre todo en primavera y verano: son los monumentos con más cola de la ciudad. Hay franjas gratuitas semanales, pero se llenan enseguida.
El centro monumental se ve entero a pie, ya que está todo cerca y la ciudad es llana. Para cruzar a Triana o la Cartuja, Sevici (bici pública) es comodísimo. En verano, organiza el día para evitar el calor del mediodía.
La Catedral y la Giralda, los jardines del Alcázar, un paseo por Santa Cruz hasta la Plaza de España y unas tapas. Con la IA de Planining puedes ajustarlo a las horas exactas que tengas.
Mucho, sobre todo si te gusta la historia: en quince minutos llegas a la ciudad romana cuna de los emperadores Trajano y Adriano, con un anfiteatro monumental y mosaicos magníficos. Salió en Juego de Tronos y es una gran excursión de media mañana, ideal para combinar con la ciudad.
Con dos días completos ves lo esencial sin agobios: un día para la Catedral, la Giralda, el Alcázar y Santa Cruz, y otro para Triana, la Plaza de España, Las Setas y el tapeo. Un tercer día permite Itálica o disfrutar con más calma. Para una visita exprés, la IA de Planining te exprime las horas que tengas.
La primavera, sin duda: marzo, abril y mayo traen buen tiempo, los naranjos en flor y las grandes fiestas (Semana Santa y Feria de Abril). El otoño también es ideal. En verano hace mucho calor, así que toca madrugar, buscar sombra y vivir de noche; y el invierno es suave y perfecto para ver los monumentos sin colas.
Dinos con quién vas, tu presupuesto y la hora, y la IA de Planining te ordena el día en segundos. Gratis y sin registro.
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