Plan de Viaje a Bilbao (Familia) - Guía Fiesta 2026
Bilbao de Fiesta en Familia: 3 Días de Aventura Local
Descripción: Un itinerario diseñado para familias que buscan disfrutar de Bilbao de una manera auténtica y festiva, alejándose de las multitudes y descubriendo rincones llenos de encanto local. Prepárense para comer bien, reírse mucho y crear recuerdos inolvidables.
Día 1: Explorando el Casco Viejo y Saboreando Pintxos Auténticos+
- Mañana (10:00): Comienza el día en el Casco Viejo, también conocido como "Las Siete Calles". En lugar de seguir la ruta turística principal, adéntrate en las calles paralelas a Somera y Artecalle. Busca la tienda de caramelos artesanos Gozoa (Plaza Unamuno, 4). Precio: Pequeños detalles a partir de 3€.
- Mediodía (12:00): Taller de Talos en Bizkotx (Calle Tendería, 8). Aprende a preparar este plato tradicional vasco con ingredientes frescos y de temporada. Perfecto para involucrar a los niños en la cocina local. Duración: 1.5 horas. Precio: 25€ por persona. Reserva previa obligatoria.
- Tarde (14:00): Comida de pintxos en el Casco Viejo. Evita los bares más turísticos y busca aquellos con mesas pequeñas y gente local. Recomendaciones: Gure Toki (Plaza Nueva, 12) para pintxos elaborados y Bar Bacaicoa (Calle Barrenkale Barrena, 45) para pintxos más tradicionales y un ambiente auténtico. Calcula entre 15€ y 25€ por persona, dependiendo del consumo.
- Tarde (16:00): Paseo en barco por la Ría de Bilbao con Bilboats. Una perspectiva diferente de la ciudad, pasando por el Museo Guggenheim, el Puente de La Salve y otros puntos emblemáticos. Duración: 1 hora. Precio: Adultos 15€, Niños 7€.
- Noche (19:00): Cena en La Viña del Ensanche (Calle Diputación, 10). Un clásico bilbaíno con un ambiente animado y platos tradicionales vascos. Ideal para compartir raciones. Precio: 30-40€ por persona.
Día 2: Aventura en la Naturaleza y Arte Callejero+
- Mañana (10:00): Excursión al Bosque de Oma, también conocido como el Bosque Animado (Barrio Oma, Kortezubi). Un bosque pintado por el artista Agustín Ibarrola con figuras abstractas y colores vibrantes. Ideal para un paseo en familia lleno de imaginación y creatividad. Distancia desde Bilbao: 45 minutos en coche. Entrada gratuita. Recomendación: llevar calzado cómodo.
- Mediodía (13:00): Comida en Restaurante Asador Erreka (Barrio Oma, Kortezubi). Disfruta de la gastronomía local en un entorno rural. Especialidad en carnes a la parrilla. Precio: 35-50€ por persona.
- Tarde (16:00): Descubre el arte callejero en el barrio de San Francisco. Un recorrido guiado (o por cuenta propia) para admirar murales impresionantes y conocer la historia y la cultura de este barrio multicultural. Busca los murales del proyecto Distrito 9. Recomendación: llevar cámara de fotos. Algunos tours son gratuitos (a voluntad).
- Noche (19:00): "Poteo" (tour de bares) en el barrio de Indautxu. Este barrio es conocido por su ambiente animado y sus bares de pintxos modernos. Recomendaciones: El Puertito (Licenciado Poza Kalea, 47) para marisco y La Deliciosa (Calle Doctor Areilza, 22) para pintxos creativos. Adaptar el poteo a los niños con zumos y refrescos.
Día 3: Mercado Local y Vistas Panorámicas+
- Mañana (10:00): Visita al Mercado de la Ribera (Erribera Kalea, s/n). Uno de los mercados cubiertos más grandes de Europa, con puestos de productos frescos, bares y restaurantes. Ideal para comprar productos locales y probar la gastronomía vasca. Precio: Depende de lo que se compre.
- Mediodía (12:00): Clase de cocina vasca en Mimo Basque Country (Muelle de Uribitarte, 3). Aprende a preparar platos típicos vascos como el marmitako o el bacalao al pil pil. Duración: 3 horas. Precio: 85€ por persona. (Adaptable para niños, consultar disponibilidad).
- Tarde (15:00): Sube al Funicular de Artxanda (Plaza del Funicular, s/n). Disfruta de unas vistas panorámicas impresionantes de Bilbao y sus alrededores. Precio: Billete de ida y vuelta: 4,30€.
- Tarde (16:30): Merienda en el Parque de Artxanda. Lleva un picnic o compra algo en una de las cafeterías del parque y disfruta de las vistas.
- Noche (19:00): Cena de despedida en Casa Rufo (Calle Hurtado de Amezaga, 5). Una tienda de delicatessen y restaurante con una amplia selección de productos locales y platos tradicionales. Precio: 40-60€ por persona.
Tips:
- Utiliza el transporte público (metro y tranvía) para moverte por la ciudad. Es eficiente y económico.
- Compra la Bilbao Bizkaia Card si planeas visitar varios museos o utilizar el transporte público con frecuencia.
- Aprende algunas frases básicas en euskera (el idioma vasco). Será apreciado por los locales.
- No tengas miedo de probar cosas nuevas. La gastronomía vasca es deliciosa y variada.
- Lleva ropa cómoda y calzado adecuado para caminar.
- Consulta el calendario de eventos de Bilbao para ver si hay alguna fiesta o festival durante tu visita.
- Reserva con antelación los restaurantes populares, especialmente los fines de semana.
- Sé respetuoso con el medio ambiente y la cultura local.
- ¡Disfruta de la fiesta!
Contexto local que no encontrarás en otras guías+
Para entender Bilbao más allá de los mapas turísticos, es fundamental sumergirse en la idiosincrasia de sus habitantes y comprender que la ciudad no es solo un conjunto de calles y edificios, sino un organismo vivo que respira a través de sus plazas y sus bares. La historia de Bilbao es la historia de un renacimiento industrial convertido en capital cultural, un proceso que transformó el ruido de las fábricas en el murmullo de la creatividad. Sin embargo, en el corazón de este cambio, la tradición familiar ha permanecido intacta. En Bilbao, el concepto de "fiesta" no se limita a la noche; para las familias, la fiesta comienza con el desayuno, continúa con la sobremesa y se extiende hasta el atardecer en las terrazas.
Un dato curioso que rara vez aparece en las guías estándar es la importancia del "paseo por la ría" como ritual social. Antes de que existiera el Guggenheim, el río era la línea divisoria entre el trabajo y el descanso. Hoy, caminar por la ribera es tan cotidiano como respirar. Los bilbaínos utilizan este espacio para correr, pasear con el cochecito o sentarse a observar el tráfico de barcos que traen mercancía del puerto. Este ritmo lento, sin embargo, se rompe durante la época de San Ignacio, en agosto. Si tu visita coincide con estas fechas, prepárate para una experiencia única: la ciudad se inunda de color, música y tradición. Las plazas se llenan, el sonido de las campanas a las once de la noche marca el inicio de las veladas, y es común ver a familias enteras vestidas de gala participando en las actividades organizadas en la plaza del Arenal.
La costumbre del "poteo" o "txikiteo" también tiene un matiz especial cuando se viaja con niños. Mientras que en otros destinos la noche es estrictamente para adultos, en Bilbao existe una cultura de integración donde los más pequeños están presentes desde la cena hasta la tarde siguiente. No es inusual ver a un niño en una barra de bar observando cómo se sirve una caña o disfrutando de un zumo recién exprimido mientras los padres charlan. Esta integración requiere cierta educación y respeto por el entorno; el ruido no debe ser excesivo, y la interacción con los camareros y otros clientes debe ser cordial. Es un acto de socialización donde el niño aprende a convivir en espacios públicos sin invadir el espacio personal de los demás.
Otro aspecto cultural crucial es el lenguaje. Aunque el castellano es el idioma dominante en la vida cotidiana y en la hostelería, el euskera está presente en todas partes. Verás signos bilingües, escucharás conversaciones en la calle y notarás que muchos locales usan palabras vascas incluso dentro de frases en castellano. Aprender a decir "Eskerrik asko" (Gracias) o "Kaixo" (Hola) no es solo una cortesía; es una clave que abre puertas y sonrisas. Los bilbaínos valoran enormemente cuando un visitante intenta acercarse a su lengua, incluso si lo hace mal. No se trata de exigir perfección, sino de mostrar respeto por la identidad local. Además, el "chicle" o "chicle" sigue siendo un hábito común en las aceras, pero en la ciudad moderna se fomenta el respeto por el espacio público, evitando dejar basura en el suelo.
La arquitectura también cuenta una historia que va más allá de lo visual. Los edificios modernos conviven con estructuras de mediados del siglo XX que han sido rehabilitadas. En el barrio de Indautxu, por ejemplo, verás cómo la modernidad se entrelaza con la funcionalidad de los años 60. Los bilbaínos tienen un orgullo especial por su ciudad, conocido como "Bilbao Effect", que ha atraído a visitantes de todo el mundo. Sin embargo, para experimentar la ciudad como un local, debes evitar las zonas saturadas de turismo masivo y adentrarte en los barrios residenciales donde la vida fluye a un ritmo más pausado. Es en estos lugares donde encontrarás la verdadera esencia de la fiesta familiar: la convivencia, el compartir y el disfrutar del momento sin prisas.
Experiencia día a día+
Imagina que es tu primer día en Bilbao. Despiertas con la luz suave del amanecer filtrándose por la ventana, y lo primero que notas es el olor a café recién hecho que se mezcla con la brisa fresca de la ría. Hoy no es un día para correr, sino para observar. Comienzas la mañana con un paseo tranquilo por el Casco Viejo, pero esta vez eliges un recorrido diferente. En lugar de ir directo a los monumentos, te adentras en las calles estrechas donde el sonido de las piedras bajo tus zapatos se mezcla con el murmullo de las tiendas de artesanía. La sensación de estar en el centro de un laberinto histórico es abrumadora pero acogedora.
A las once de la mañana, te diriges a una de las plazuelas más concurridas, donde los niños pueden correr libremente mientras los adultos disfrutan de un café con leche o un chocolate caliente. Aquí, el ambiente es vibrante pero seguro. Ves a familias locales sentadas en las mesas, compartiendo historias y risas. Es el momento perfecto para observar cómo los niños interactúan con el entorno: algunos juegan con pelotas de goma, otros observan a las palomas, y todos parecen estar en su elemento. A mediodía, te sientas en un bar de pintxos. No es solo una comida, es un ritual. Pides un plato pequeño para cada miembro de la familia, compartiendo los sabores y las texturas. El camarero te saluda con un "Buenas", y tú le respondes con un "Buen provecho". La comida es rápida, pero la charla es lenta.
La tarde está dedicada a la exploración. Subes al funicular y llegas a la cima del monte Artxanda. Desde arriba, la ciudad se extiende como un mapa vivo, con el río serpenteando entre los edificios. Los niños se emocionan al ver los barcos y las grúas, y tú aprovechas para explicarles un poco de la historia industrial de la región. El aire es limpio, y el paisaje es impresionante. Después de bajar, te diriges a un parque donde los niños pueden correr libremente mientras tú descansas. Es un momento de desconexión, de disfrutar de la naturaleza dentro de la ciudad.
La noche llega con una luz dorada que ilumina los edificios modernos. Te diriges a un restaurante cercano, donde la decoración mezcla lo clásico con lo moderno. La cena es un momento de reflexión y compartir. Hablas sobre el día, sobre lo que has visto, y sobre lo que harás mañana. Los niños, cansados pero felices, se duermen pronto. Tú, sin embargo, disfrutas de un postre y un café, observando cómo la ciudad se ilumina poco a poco. Es un final perfecto para un día de aventura y descubrimiento.
Al día siguiente, la experiencia cambia. Mañana es un día de naturaleza. Despiertas temprano y te diriges a un parque cercano. El aire es fresco, y el sonido de los pájaros es tu acompañante. Caminas entre árboles altos y flores coloridas, y los niños corren por los senderos. Es un momento de desconexión total, de estar en contacto con la naturaleza. A mediodía, te sientas en un banco y disfrutas de un picnic improvisado. Ves a otras familias haciendo lo mismo, y sientes una sensación de comunidad.
La tarde está dedicada a la cultura. Visitas un museo o una galería de arte. Los niños se emocionan con las obras, y tú aprendes sobre la historia del arte local. Es un momento de aprendizaje y descubrimiento. Después, te diriges a un parque donde los niños pueden jugar libremente. Es un momento de relajación y disfrute.
La noche llega con una luz suave. Te diriges a un restaurante cercano, donde la decoración mezcla lo clásico con lo moderno. La cena es un momento de reflexión y compartir. Hablas sobre el día, sobre lo que has visto, y sobre lo que harás mañana. Los niños, cansados pero felices, se duermen pronto. Tú, sin embargo, disfrutas de un postre y un café, observando cómo la ciudad se ilumina poco a poco. Es un final perfecto para un día de aventura y descubrimiento.
Consejos prácticos avanzados+
Planificar un viaje en familia requiere una planificación detallada que vaya más allá de las tarjetas de visita y los mapas básicos. El presupuesto es un factor determinante, y en Bilbao los costos pueden variar significativamente dependiendo de la zona y la época del año. Para una familia de cuatro personas, un presupuesto diario razonable oscila entre 80€ y 120€ por persona, excluyendo alojamiento y vuelos. Esto incluye tres comidas principales, snacks, transporte local y entradas a atracciones. La gastronomía es el mayor gasto, pero también la mayor recompensa. Para optimizar, considera comer el "menú del día" en los restaurantes locales, que suelen ofrecer platos completos a precios accesibles, o optar por los pintxos en los bares, que permiten compartir y probar variedad sin gastar demasiado.
El transporte en Bilbao es eficiente, pero requiere conocimientos específicos para navegarlo sin problemas. El metro y el tranvía cubren la mayoría de las zonas urbanas, y la tarjeta Bizkaia Abon es ideal para familias, ya que ofrece descuentos en grupos. Sin embargo, ten en cuenta que las líneas del metro no todos los días están abiertas por la noche; el último tren suele salir alrededor de las 23:30, lo que puede limitar tus opciones de ocio nocturno. Si planeas salir tarde, reserva un taxi o utiliza servicios de ride-sharing, pero ten en cuenta que los precios pueden ser más altos en zonas turísticas. Para moverse en coche, el aparcamiento es un desafío en el centro. Utiliza los parkings de pago en los accesos al Casco Viejo o en el Ensanche, y evita las zonas restringidas para residentes. Si viajas con niños, asegúrate de que tu vehículo esté adaptado para ellos, y considera la opción de alquilar un coche con asientos infantiles si llegas en avión.
La época del año influye enormemente en la experiencia. El verano es la temporada alta, con temperaturas agradables y mucha actividad, pero también con más turistas. Si buscas tranquilidad, opta por la primavera o el otoño, cuando el clima es fresco y los precios son más bajos. Sin embargo, evita los meses de julio y agosto si no quieres lidiar con multitudes, ya que es cuando se celebran las fiestas de San Ignacio. En cuanto a la vestimenta, Bilbao es una ciudad moderna, pero la cultura local valora la elegancia casual. Para los niños, ropa cómoda y calzado adecuado es esencial, especialmente si planeas caminar por calles empedradas. Para los adultos, una chaqueta ligera es recomendable incluso en verano, debido a la brisa de la ría.
Un error común que cometen muchos visitantes es no planificar con suficiente antelación para las comidas y las actividades. Los restaurantes populares suelen estar llenos, especialmente los fines de semana. Reserva con al menos una semana de antelación para asegurar una mesa, y verifica si el restaurante tiene opciones para niños. Además, ten en cuenta que muchos establecimientos cierran entre las 14:00 y las 17:00 para descansar, así que planifica tus comidas en consecuencia. Otro error frecuente es no investigar las opciones de ocio infantil. Bilbao tiene muchos parques y actividades al aire libre, pero algunos son de pago o requieren reserva. Investiga con antelación para evitar sorpresas.
Finalmente, considera la seguridad. Bilbao es una ciudad segura, pero siempre es prudente vigilar tus pertenencias en zonas concurridas. No dejes objetos de valor a la vista en el coche, y mantén a los niños cerca en espacios públicos. Si viajas con niños pequeños, lleva un mapa offline en tu teléfono y asegúrate de tener el número de emergencias local. La policía local es muy eficiente y amable, y están acostumbrados a ayudar a turistas. Disfruta de la ciudad con tranquilidad, pero mantente alerta.
Alternativas si tu plan no encaja+
A veces, el plan original puede no ser viable debido a restricciones de tiempo, clima o preferencias familiares. En ese caso, Bilbao y sus alrededores ofrecen alternativas fantásticas que mantienen el espíritu de aventura y diversión. Una opción excelente es la escapada a Getxo. Este municipio costero, a pocos minutos en tranvía del centro, ofrece playas de arena dorada y un ambiente relajado. El Puerto de Getxo es un lugar donde las familias pueden pasear, comprar artesanías y disfrutar de mariscos frescos. Además, el museo Guggenheim Bilbao se encuentra cerca, por lo que puedes combinar cultura y playa en un solo día. La playa de Santurtzi, en la otra punta del mismo municipio, es otra alternativa para los amantes del surf y la naturaleza.
Otra alternativa es la visita a San Juan de Gaztelugatxe. Esta isla rocosa conectada por un puente de 241 escalones es un lugar mágico, especialmente para los niños que disfrutan de la aventura. Aunque la subida puede ser cansada, las vistas son impresionantes y el sentimiento de logro es gratificante. Puedes combinar este viaje con una parada en el pueblo de Bermeo, conocido por su puerto pesquero y sus festivales. Es una opción ideal para un día de campo y naturaleza, lejos del bullicio urbano. Si prefieres algo más tranquilo, el parque natural de Urdaibai ofrece senderos fáciles y zonas de picnic perfectas para familias.
Para quienes buscan algo más urbano pero diferente, Lejona es una opción interesante. Este municipio, situado cerca de Bilbao, alberga el centro comercial La Goya y el parque de atracciones Parque de la Ciudad de la Ciencia. Es un lugar donde los niños pueden divertirse sin salir de la zona metropolitana. Además, los restaurantes y tiendas locales ofrecen precios más accesibles que en el centro de Bilbao. Finalmente, si el clima no acompaña, el Museo de Bellas Artes y el Museo de la Memoria de Bizkaia son excelentes opciones para un día de cultura bajo techo. Estos museos tienen programas educativos para niños, lo que los convierte en una alternativa educativa y divertida cuando llueve.
Cada una de estas alternativas ofrece una perspectiva diferente de la región, permitiendo adaptar el viaje a las necesidades específicas de tu familia. Ya sea que busques playa, naturaleza, cultura o diversión, Bilbao y su entorno tienen algo para todos. La clave está en mantener la flexibilidad y estar dispuesto a explorar diferentes áreas para encontrar la experiencia perfecta.
¿Es seguro llevar niños pequeños a los bares de pintxos?
Sí, es perfectamente seguro y común. Sin embargo, es importante mantener el tono de voz moderado y respetar el espacio de los demás clientes. Muchos bares tienen mesas pequeñas y sillas altas, así que asegúrate de que los niños estén seguros. No es inusual ver a un niño en una barra, pero evita que corran o suban a las mesas.
¿Necesito hablar euskera para comunicarme en Bilbao?
No, el castellano es suficiente en la mayoría de los lugares. Sin embargo, usar algunas palabras básicas como "Eskerrik asko" (Gracias) o "Kaixo" (Hola) será muy apreciado por los locales. La gente suele ser muy amable y dispuesta a ayudarte, incluso si no hablas euskera.
¿Cómo puedo moverme con un cochecito de bebé en el metro?
El metro de Bilbao es accesible para cochecitos, ya que todas las estaciones tienen ascensores y escaleras mecánicas. Sin embargo, las horas punta pueden ser muy concurridas, así que intenta evitar viajar entre las 7:30 y las 9:00 de la mañana, y entre las 17:00 y las 19:00 de la tarde.
¿Cuál es la mejor época para visitar Bilbao con niños?
La primavera (abril a junio) y el otoño (septiembre a octubre) son ideales. El clima es suave, hay menos turistas y los precios son más bajos. El verano puede ser muy caluroso y concurrido, mientras que el invierno es fresco pero menos caótico.
¿Puedo comer pintxos si soy alérgico a algunos ingredientes?
Sí, pero es importante preguntar al camarero sobre los ingredientes antes de pedir. Muchos bares tienen menús con información nutricional, y puedes solicitar adaptaciones. Si tienes alergias graves, es recomendable llevar tu propia medicación y avisar al personal del restaurante.
¿Es fácil conseguir aparcamiento en Bilbao?
No es fácil, especialmente en el centro. Utiliza los parkings de pago en los accesos al Casco Viejo o en el Ensanche. Si llegas en coche, considera dejarlo en un parking seguro y moverte en transporte público. Hay muchas zonas de aparcamiento para residentes, así que evita estacionar en ellas sin permiso.
La ciudad de Bilbao te espera con los brazos abiertos, lista para ofrecerte una experiencia única llena de cultura, gastronomía y diversión. Adaptar tu plan a tus necesidades específicas es la clave para disfrutar al máximo de tu viaje. Para personalizar tu itinerario y ajustar cada detalle a tus preferencias, visita /planificador/viajes y construye la experiencia perfecta para tu familia.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál es la mejor época del año para visitar Bilbao con niños?+
Primavera y otoño ofrecen un clima agradable y menos turistas.
¿Es Bilbao una ciudad segura para familias?+
Sí, Bilbao es generalmente una ciudad segura, pero siempre hay que tener precaución con las pertenencias.
¿Necesito saber español para visitar Bilbao?+
No es imprescindible, pero sí útil. Muchos locales hablan inglés, especialmente en zonas turísticas.
¿Cómo me muevo por Bilbao con niños pequeños?+
El metro y el tranvía son buenas opciones. También hay autobuses y taxis disponibles.
¿Dónde puedo encontrar parques infantiles en Bilbao?+
El Parque de Doña Casilda Iturrizar es uno de los más grandes y populares.
¿Qué tipo de comida es típica en Bilbao?+
Pintxos, bacalao al pil pil, marmitako y txuleta son algunos de los platos más típicos.
¿Es caro comer en Bilbao?+
Depende del lugar. Se puede comer bien por precios razonables, especialmente si se opta por pintxos.
¿Hay opciones vegetarianas o veganas en Bilbao?+
Sí, cada vez hay más restaurantes y bares que ofrecen opciones vegetarianas y veganas.
¿Qué debo llevar en mi maleta para un viaje a Bilbao?+
Ropa cómoda, calzado para caminar, un paraguas (por si acaso) y una chaqueta.
¿Dónde puedo comprar souvenirs en Bilbao?+
En el Casco Viejo hay muchas tiendas de souvenirs.
¿Qué museos son recomendables para visitar con niños?+
El Museo Guggenheim y el Museo Marítimo Ría de Bilbao suelen ser interesantes para niños.
¿Es necesario reservar con antelación las atracciones turísticas?+
Es recomendable, especialmente en temporada alta.
¿Hay actividades gratuitas para hacer en Bilbao?+
Sí, pasear por el Casco Viejo, visitar el Mercado de la Ribera y subir al Funicular de Artxanda son algunas opciones gratuitas.
¿Dónde puedo encontrar información turística en Bilbao?+
En la oficina de turismo ubicada en Plaza Circular, 1.
¿Es fácil aparcar en Bilbao?+
No, el aparcamiento puede ser complicado y caro. Es mejor utilizar el transporte público.
¿Hay playas cerca de Bilbao?+
Sí, la playa de Sopelana y la playa de Plentzia están a unos 30 minutos en coche.
¿Qué significa 'poteo'?+
Ir de bar en bar tomando pequeñas bebidas (potes) y comiendo pintxos.
¿Es común dejar propina en Bilbao?+
No es obligatorio, pero es apreciado si el servicio ha sido bueno.
¿Qué debo saber sobre el idioma vasco (euskera)?+
Es un idioma antiguo y único. No es necesario aprenderlo, pero conocer algunas frases básicas será valorado.
¿Cómo puedo contactar con la policía o los servicios de emergencia en Bilbao?+
El número de teléfono para emergencias es el 112.
Experiencias de Usuarios
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El bosque de Oma es mágico para los niños. El restaurante recomendado era muy bueno, aunque un poco caro. En general, ¡muy recomendable!
Nos encantó el tour de pintxos en Indautxu. Muy animado y con pintxos originales. Mis hijos disfrutaron mucho.
Subir al funicular fue lo mejor. Las vistas son espectaculares. planining.com nos ayudo con la planificación
La clase de cocina vasca fue una experiencia increíble. Aprendimos mucho y comimos aún mejor. Un viaje inolvidable gracias a planining.com